Las piedras de sauna no duran para siempre. El contacto con el agua y las fluctuaciones de temperatura tienen un impacto, y con el tiempo terminan desmoronándose. Por lo tanto, es natural que de vez en cuando deban reemplazarse por piedras nuevas.
La frecuencia de inspección del estado de las piedras de sauna y su reemplazo depende de:
- la frecuencia de uso de la sauna, y
- la calidad de las piedras de sauna.
¿Con qué frecuencia se deben cambiar las piedras de la sauna?
- Revise el estado de las piedras de la sauna una vez al año o después de 300 horas de calefacción.
- Si calienta su sauna tres veces por semana en promedio, debe reemplazar las piedras de la sauna una vez al año.
- Si usa su sauna con menos frecuencia, debe cambiar las piedras de la sauna una vez cada dos años.
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Debe revisar el estado de las piedras de la sauna cuando calentar la sauna tarde más tiempo de lo habitual o cuando el calentador de la sauna no se caliente correctamente. Esto puede ser causado por pequeños trozos de piedra que bloquean el movimiento del aire entre las piedras de la sauna.
¿Cómo comprobar el estado de las piedras de la sauna?
Para inspeccionar el estado de las piedras, retire todas las piedras del calentador.
- Reemplace todas las piedras de la sauna que estén erosionadas o que se hayan vuelto notablemente más ligeras.
- Limpie las piedras de la sauna que estén polvorientas o cubiertas con residuos de agua rica en hierro.
- La solución más conveniente es reemplazar todas las piedras de la sauna al mismo tiempo.
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